A un general le pregunté si nuestros soldados comían vidrio

En conmemoración del aniversario de la Guerra de Malvinas, hoy 2 de abril Radio Jai dialogó con Dalila Herbst, periodista en Israel, acerca de sus recuerdos y reflexiones acerca de esta época tan oscura.

“Hoy hace 39 años que cambió mi vida. Una amiga de ATC ( TV Pública) me llamó diciendo que unos ” americanos ” necesitaban 1 traductora de inglés y 1 persona que pudiera enviar y recibir emisiones de satélites . Yo podía hacer ambas cosas , fui a una reunión y a las pocas horas estaba trabajando con ellos. Trabaje 89 días s/ parar y aprendí : que los militares nos reunían a diario a las 19:00 hs para mentirnos. Teníamos en la oficina un teléfono c/decodificador y nos pasaban cuantos heridos y fallecidos había de cada parte. Aprendí que nuestros ” hermanos chilenos ” asistían a los ingleses e incluso les habían cedido bases aéreas en el Sur. Como lo supe?? Allí cayó un helicóptero con un editor nuestro , y falleció.

“Empecé a trabajar con ellos, un equipo freelance de ABC News y ATM, en ese momento no entendía mucho pero era trabajo. Me empezaron a dar más tareas, estaba muy atada a ellos porque no hablaban español, ellos no se animaban a salir a la calle y yo había aprendido como era la recepción y envío de satélites. Trabajé con ellos 89 días sin parar, y la verdad se hicieron pesados”.

“Yo salía con los equipos a la calle a filmar porque ellos no hablaban español, después les traducía palabra por palabra a la hora de editar porque necesitaban comprender que estaban editando. Después coo ellos tenían temor de ir a ATC, iba yo a mandar los satélites y recibirlos”.

“Ellos sabían mucho más que nosotros de la guerra, en la oficina teníamos un teléfono que tenía un decodificador. Los militares tenían una oficina en el segundo piso del Sheraton y nos citaban todos los días a las siete de la tarde para informarnos acerca de los muertos de la guerra pero ellos nos mentían, ya que decían que habían más muertes inglesas que argentinas, todos sabían que los soldados ingleses eran profesionales y estaban mucho más preparados que los argentinos, a nivel humano nos afectaba mucho. Los soldados argentinos tenían un enorme coraje, ellos no se consideraban chicos y estaban muy mal equipados físicamente, el gobierno les había encontrado borcegos de arena pero en el ‘pie de trinchera’ estos borcegos se desintegraban, luego vinieron los amputaciones a tantos pies y muchas cosas terroríficas”.

“Las empresas habían donado de todo, muchísimos containers, chicos y chicas armaban cajas para tirarles a soldados y me acuerdo de una campaña de La Campagnola en la que mandaban dulces. A un general le pregunté si nuestros soldados comían vidrio porque ellos tiraban frascos de vidrio desde un helicóptero a los soldados, y lógicamente el vidrio se trituraba. Luego quedé relacionada a chicos que sobrevivieron del Belgrano y todos los 2 de abril me pedían que los acompañe a una misa, también me pedían que avise de suicidios, se suicidaron muchos”.

“A los soldados los escondieron, a muchos los mandaron al hospital de Campo de Mayo, sobre todo a los muchos enfermos psiquiátricos. Cuando fue lo de Pinky y Cacho Fontana decidimos quedarnos las 48 horas en ATC, allí se juntaron fortunas pero nunca se supo el destino de todo ese dinero, a los soldados no les llegó. Los militares necesitaron el mundial del 78 y ganar la guerra, y no les importó mandar a la muerte a tantos soldados, me quedó el dolor para siempre”.

Dalila Herbst, periodista

Reproducción autorizada por Radio Jai citando la fuente.

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