En Israel las coimas deberán devolverse al Estado

Tzvi Avnon se desempeñó como coordinador de inspección en la Administración Civil en Judea y Samaria, y realizaba inspecciones sorpresivas en las canteras para evitar la actividad de extracciones prohibidas, con la particularidad de preavisar a quienes explotaban las canteras contra el pago de una coima de 45.000 Shekels. El juez George Kara concluyo en su fallo que: “No es posible que el pecador y corrupto, salga enriquecido”. ¿Toda una frase para nuestros lados no?.

La Corte Suprema dictaminó el miércoles, en una decisión que sienta un precedente en la materia, el primero en su tipo, que un funcionario público condenado por soborno, sentenciado a realizar servicios comunitarios y a pagar una indemnización penal, deberá devolver el dinero del soborno al estado. Los jueces Anat Baron, David Mintz y George Kara aceptaron la apelación presentada por la Fiscalía del Estado, y dictaminaron que Zvi Avnon se enriqueció a expensas del erario público, aunque el dinero mal habido en sí mismo no provenía de las arcas públicas

El tribunal enfatizo la necesidad de adoptar nuevas herramientas para hacer frente a los delitos complejos de corrupción, y hacer cumplir las reglas de conducta sociales. Este antecedente le permitirá al estado llevar adelante demandas civiles en casos de sobornos e incluso en casos en los que los fondos se obtuvieron mediante la violación de los deberes del funcionario público, recuperar cuantiosas sumas de dinero a favor de las arcas del estado.

Como señalamos, Zvi Avnon se desempeñó como coordinador de inspecciones en la Administración Civil en Judea y Samaria, ejecutando inspecciones sorpresivas en las canteras para evitar extracciones prohibidas. Uso esa información para advertir a los operadores de las canteras sobre las inspecciones previstas. Ello contra el pago de coimas por 45.000 Shekels. El estado exigió incautar las sumas de dinero que recibió en concepto de sobornos.

“No es posible que el pecador, que acepta el soborno, salga al final del día enriquecido” decía en su fallo el juez Kara. y agregó: hay casos en los que la restitución del dinero indebidamente obtenido debe dictarse como “restitución disuasoria”.

La Corte Suprema aceptó asimismo el argumento de que se trataba de un enriquecimiento sin causa, agregando un razonamiento innovador: “El dinero del soborno de Avnon es producto de ganancias generadas a través de la extracción indebida de recursos naturales del estado, y fue posible gracias a la comisión de un delito”. Es factible considerar a los operadores de las canteras, junto con el funcionario publico, como explotadores ilegítimos de los recursos naturales del estado, y en consecuencia considerar que ambos se enriquecieron en forma ilegítima mediante recursos estatales.

Darío Sykuler, abogado matriculado en Argentina e Israel y Secretario de la Cámara de Comercio Argentino israelí.

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