Israel consultó con EE. UU. antes de ataques encubiertos a instalaciones nucleares y de misiles de Irán

Israel consultó con Estados Unidos antes de llevar a cabo ataques encubiertos contra una instalación nuclear iraní y una base de misiles a principios de este año, según informó el sábado el New York Times, mientras aumentan las tensiones entre los dos aliados por el deseo de Washington de llegar a un acuerdo con Teherán.

Israel habló con EE. UU. antes de un ataque en septiembre contra una base de misiles, y otro en junio contra una instalación que fabricaba componentes para máquinas utilizadas para enriquecer uranio, dijeron las fuentes al periódico.

Israel habría atacado en septiembre una base secreta de misiles perteneciente al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica y en junio habría apuntado a una instalación en Karaj utilizada en la construcción de centrifugadoras necesarias para enriquecer uranio.

El informe del sábado manifestaba que, tras las consultas, la Casa Blanca elogió al gobierno del primer ministro Naftali Bennett «por ser mucho más transparente con él» de lo que había sido el anterior premier Benjamin Netanyahu.

El informe del New York Times se basó en conversaciones con más de una docena de funcionarios estadounidenses e israelíes. Israel no ha aceptado públicamente la responsabilidad de ninguno de los dos ataques.

Sin embargo, el informe expresaba que había crecientes tensiones entre Washington y Jerusalén, ya que EE. UU. e Israel discrepaban sobre si los ataques a objetivos iraníes eran una medida eficaz, ya que Israel creía que el programa nuclear de Teherán había sufrido un retroceso, mientras que algunos en EE. UU. consideraban que el sabotaje significaba que Irán estaba reconstruyendo sus instalaciones con tecnología más actualizada.

El informe también decía que a Jerusalén le preocupaba que, si se llegaba a un acuerdo nuclear con Irán, Washington tratara de impedir que Israel llevara a cabo más ataques. Se dice que los funcionarios israelíes están buscando garantías de Estados Unidos de que podrán seguir actuando si es necesario.

Un alto funcionario de los servicios de inteligencia israelíes declaró al periódico que las operaciones de sabotaje en instalaciones militares iraníes habían provocado lo que el informe describía como «paranoia paralizante en la cúpula del gobierno iraní». Sin embargo, muchos funcionarios estadounidenses creían que la táctica era ineficaz o que solo estaba «segando la hierba», es decir, que puede estar frenando el programa nuclear, pero no lo detendrá.

Mientras tanto, el informe decía que el ministro de Defensa, Benny Gantz, y el jefe del Mossad, David Barnea, habían concluido sus viajes a Washington esta semana «preocupados» por la posibilidad de que EE. UU. acepte un acuerdo débil que permita a Irán continuar con su programa nuclear.

Estas preocupaciones también pudieron verse en la conversación mantenida a principios de este mes entre Bennett y el secretario de Estado de EE. UU., Antony Blinken, cuando el primero dijo que Irán estaba utilizando el «chantaje nuclear» como táctica y que, por lo tanto, EE. UU. debería detener inmediatamente las negociaciones.

El New York Times informó el sábado de que, durante la llamada, Bennett dijo que la extorsión consistía en que Irán aumentara el porcentaje de enriquecimiento de uranio.

«Bennett añadió que ningún funcionario, estadounidense o israelí, quiere ser el que informe de que Irán ha alcanzado el enriquecimiento de grado de bomba, pero el temor a un Irán con armas nucleares no debería llevar a rendirse a las demandas iraníes o a firmar un acuerdo imprudente», decía el informe.

Sin embargo, se dice que los funcionarios estadounidenses están haciendo esfuerzos para salvar las diferencias con Israel, filtrando esta semana que se revisará un plan para una posible acción militar contra Irán si las conversaciones fracasan, así como una medida para endurecer las sanciones contra Teherán.

Mientras tanto, los líderes militares israelíes y estadounidenses están dispuestos a discutir posibles simulacros militares para practicar la destrucción de las instalaciones nucleares iraníes en un potencial peor escenario, manifestó un alto funcionario estadounidense.

Las negociaciones para revivir un acuerdo histórico de 2015 que reduce el programa nuclear de Irán a cambio de un alivio de las sanciones se reanudaron en Viena el jueves, sin embargo, terminaron una hora después de su inicio.

Ese acuerdo comenzó a desmoronarse en 2018 cuando Estados Unidos se retiró de él y restableció las sanciones, mientras que Irán comenzó a incumplir públicamente los términos del acuerdo.

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