Un juicio con sentencia previsible

Esta semana se está realizando el segundo juicio político al ahora ex presidente Donald Trump y, muy probablemente, mañana se realice la votación del Senado en torno a su inocencia o culpabilidad en torno a su responsabilidad por la turba que atacó el Capitolio, el 6 de febrero.
El eje de la discusión por parte de la bancada del Partido Demócrata gira en torno a la movilización que llevó adelante Donald Trump de sus seguidores, a quienes instó a que detuvieran el conteo de los votos de los colegios electorales. Una muchedumbre irrumpió en el Capitolio, interrumpiendo durante algunas horas ese proceso de votación, una escena inusual en Estados Unidos. Los congresistas estuvieron en riesgo y tuvo que ser evacuado el vicepresidente Mike Pence, quien desde entonces no tuvo más contacto con Donald Trump.
Si bien una parte exigua de las bancadas del Partido Republicano acompañaron este nuevo juicio político, la mayoría de las mismas se mantiene crítica respecto del proceso, arguyendo la inconstitucionalidad del mismo, al tratarse de un ex mandatario. En el Senado, la votación en torno a la constitucionalidad fue de 56 a favor y 44 en contra, pero el órgano que en última instancia debería pronunciarse es la Corte Suprema, cuya función indelegable es el control de constitucionalidad de las leyes.
¿Se llegará a esa instancia? Muy probablemente no. Hoy viernes, los abogados del ex presidente Trump harán su presentación ante el Senado, remarcando una vez más su cuestionamiento a la constitucionalidad de este juicio político. Es notable que el latiguillo que utilizó el ex presidente durante los últimos meses, de cuestionar la legitimidad de las elecciones de noviembre de 2020, que no forma parte de la batería de argumentos de su defensa. Y si bien todo permite anticipar que algunos senadores republicanos votarán por la culpabilidad de Donald Trump, no alcanzaría el número suficiente de dos tercios, que lo inhabilitaría a presentarse a cualquier función pública en los años venideros. La señal de la administración Biden es que no quiere prolongar innecesariamente la cuestión y mañana quedaría resuelta la votación, ya que prefiere enfocar sus energías en tender puentes en una agenda bipartidista para dar respuestas a la crisis sanitaria y económica.
¿Esto cierra el capítulo Trump? Una pregunta que nadie se anima a responder.

*Ricardo Lopez Gottig es profesor y Doctor en Historia, egresado de la Universidad de Belgrano y de la Universidad Karlova de Praga (República Checa), respectivamente. Doctorando en Ciencia Política. Es profesor titular de Historia Contemporánea en la Universidad de Belgrano, y profesor en las maestrías en Relaciones Internacionales de la UB y de la Universidad del Salvador. Fue profesor visitante en la Universidad Torcuato Di Tella, en la Universidad ORT Uruguay y en la Universidad de Pavía (Italia).

Reproducción autorizada por Radio Jai citando la fuente.

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