León Uris

 

Tras la II Guerra Mundial, el “Éxodo”, un barco repleto de judíos provenientes de la devastada Europa, intentó llegar a Palestina. Las autoridades británicas intentaron retenerlo, aunque acabarán cediendo. A través de la odisea de esos hombres y mujeres, de su ilusión y de su convicción de crear un Estado propio y de terminar su histórica condición de “pueblo errante”, se produjo la fundación del Estado de Israel,

A esto siguió la guerra con los árabes, que no reconocían la existencia de un Estado sionista en los territorios de Palestina, el terrorismo por ambas partes y la imposible mediación de las autoridades británicas.

Lo anterior está reflejado en Exodus, una novela escrita por León Uris, que luego fue filmada en una película que, seguramente, es inolvidable para los lectores de este portal.

Hijo de inmigrantes judíos polacos, Uris nació en Baltimore el 3 de agosto de 1924, pero pasó la mayor parte de su infancia en Norfolk (Virginia). Su padre, Wolf William, era tendero. “Su personalidad se formó en la dureza del imperio zarista. Básicamente era un fracasado y eso agrió mucho su carácter”, recordaba Uris. “Desde muy pequeño, yo había decidido que no fracasaría”.

“Solía pensar en mí mismo como en un chico judío muy triste, aislado en una ciudad del sur, debil y asmático”, dijo en una entrevista. Esta visión la corrigió con los años. “Cuando leo toda mi correspondencia, me doy cuenta de que era un estafador. Fui muy duro. Incluso pude ser muy despiadado. Herí a mucha gente en el camino”.

Uris presumía de no haber concluido nunca el bachillerato al suspender tres veces consecutivas la asignatura básica de lengua inglesa. En su opinión, «afortunadamente, el inglés y la escritura tienen muy poca relación». Y de hecho, el precoz Uris ya había escrito a los siete años una ópera en memoria de su fallecida mascota, un perro. A los diecisiete años se alistó en el Cuerpo de los Marines durante la Segunda Guerra Mundial. Durante un lustro estuvo al servicio en la infantería de Marina de Estados Unidos. De regreso a Estados Unidos, intentó explotar su experiencia militar como fuente de inspiración literaria.

Finalizada la contienda trabajó como chofer pero, a partir de 1950, ya se dedicó por completo a la literatura. Su primera novela publicada, Battle Cry (1953), fue muy bien recibida y se utilizó para una película para la que él escribió el guión.

Sus siguientes novelas que, por lo general tenían como tema la guerra, también fueron exitosas. Pero fue con Éxodo (1958), una novela escrita por encargo y también llevada al cine, con la que alcanzó renombre internacional.

Uris invirtió varios años de incansables viajes y exhaustiva documentación, dejándose llevar por sus raíces judías e incluso acompañando como corresponsal de guerra a las tropas de Israel en 1956 durante la campaña del Sinaí contra Egipto. El resultado de estos

esfuerzos literarios fue capitalizado por Hollywood en la famosa película dirigida en 1960 por el legendario Otto Preminger, con las actuaciones estelares de Paul Newman y Eva Marie Saint. También escribió Mila 18, basada en el gueto de Varsovia, y |Topaz, en la que se basó Alfred Hitchcock para realizar la película homónima.

Después de la exhibición de Exodus llegaron a venderse veinte millones de ejemplares del libro que, sin duda, contribuyó a la causa sionista, ya que es la historia de los judíos que emigran de todas partes del mundo para ir a fundar el estado de Israel. Otro título destacado de su novelística fue Mila 18 (1961), y QB VII (1970).

Mila 18 narra la historia del Gueto de Varsovia y QBVII fue llevada al celuloide en una miniserie que narró la historia de un criminal de guerra y arrasó con los números del rating.

Su primer y tercer matrimonios terminaron en divorcios; y su segundo casamiento se truncó por la muerte de su esposa en 1969, víctima de un aparente suicidio. El consejo fundamental que este escritor nato solía impartir a toda persona aspirante a contar historias por escrito era bastante sencillo: «Aplicar la parte trasera de los pantalones a la silla y escribir. No hay otra forma».

Las novelas de Uris son más admiradas por su nivel de investigación que por su profundidad literaria o la de sus personajes. Para escribir Exodo, Uris leyó cerca de 300 libros, hizo un programa de entrenamiento físico para poder recorrer cerca de 20.000 kilómetros dentro de las fronteras de Israel y entrevistó a miles de personas. León Uris falleció el 21 de junio de 2003.

 

Dr. Mario Burman

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